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La periodoncia es una rama de la odontología que trata las enfermedades de las encías y del hueso que sostiene los dientes.

Hay dos grandes grupos de enfermedades periodontales: las gingivitis y las periodontitis. Conocemos como gingivitis las enfermedades que afectan a las encías, es decir, los tejidos blandos que protegen los dientes. Por otra parte, conocemos por periodontitis un grupo de infecciones que afectan no sólo el hueso que sujeta los dientes sino también otros tejidos como el ligamento periodontal y el cemento radicular.

La causa principal de la enfermedad periodontal son las bacterias que habitan en la boca y que se depositan en los dientes y encías. Cuando el número de estas bacterias aumenta en exceso, se pueden producir lesiones en los tejidos.

Hay factores agravantes como el tabaco y algunas enfermedades, como la diabetes, entre otros.

Desde hace tiempo se ha reconocido por parte de los periodoncistas que la llave hacia el tratamiento exitoso de la periodontitis se basa en la cuidadosa valoración y diagnóstico de varias características de la enfermedad periodontal. Se revisan los datos relacionados con la cantidad y distribución de la placa dental e inflamación gingival, y se unen a las mediciones de profundidad de las bolsas y pérdida de inserción clínica. Se registran también la movilidad dental y situaciones especiales, como proximidad radicular, concavidades radiculares y surcos o afectación de furca. Las radiografías son necesarias, generalmente, para complementar el diagnóstico y la planificación del tratamiento.

Una higienista periodontal bien entrenada, con el mejor instrumental, a través de ultrasonidos, cepillos específicos para tartrectomía, y los últimos instrumentos en higiene dental con perlas desinfectantes es eficaz para eliminar completamente el cálculo subgingival hasta profundidades de bolsa cercanas a los 3 mm y dejar la cavidad oral con un buen gusto.

El raspado es la técnica destinada a eliminar el sarro, la placa, las pigmentaciones y otros depósitos orgánicos de las superficies dentarias a nivel subgingival (sobre el diente y por dentro de la encía).

El RASPADO Y ALISADO RADICULAR (RAR) está indicado como prevención y tratamiento de la enfermedad periodontal, así como para el mantenimiento de la salud de  los tejidos de soporte de los dientes.

Consiste en una limpieza profunda que se realiza bajo anestesia local, empleando medios mecánicos como el aparato de ultrasonidos, las fresas de pulido especiales (perio-set), el aeropulidor de ultima generación con sabor y medios manuales, empleando unos instrumentos llamados curetas.

Conseguiremos una desinfección y desinflamación de los tejidos, obteniendo un estado saludable de las encías.

En los casos en los que continúen habiendo bolsas periodontales importantes, pasaríamos a la segunda fase del tratamiento periodontal, que es la cirugía periodontalEn el caso de no necesitar esta fase, pasaríamos a la tercera fase del tratamiento, llamada mantenimiento periodontal.

Después de los raspados y/o cirugías, es probable que el paciente presente movilidad dental en algunas piezas, siendo las más frecuentes los incisivos inferiores y los superiores. Para frenar la evolución de dicha movilidad se puede proceder a realizar la ferulización de los dientes, siendo un paso muy importante, que aporta comodidad incluso mejora estética al paciente. aunque se le avisará al paciente que puede ser una transición a la perdida de la misma por falta de soporte oseo.

Tras el RAR (Raspado y Alisado radicular), es frecuente que aparezca sensibilidad dental. Se debe advertir al paciente de esta complicación y se le han de prescribir productos dentales específicos en caso de ser necesarios.